Probióticos y prebióticos, para mantener la flora intestinal

probióticos y prebióticos

Mantener el equilibrio de la flora intestinal es esencial para gozar de una buena salud, ya que esta interviene en importantes funciones como la inmunomodulación, el desarrollo y proliferación celulares, la protección y la nutrición. A través de este artículo vas a conocer como los probióticos y prebióticos pueden ayudarte a mantener ese equilibrio de la flora intestinal y conseguir mantenernos saludables.

Pero ¿qué es la flora intestinal o microbiota?

Se llama así al conjunto de microbios y bacterias que viven en nuestro intestino, compuesta por decenas de millones de microorganismos, con al menos 1.000 especies diferentes de bacterias conocidas. Solo 1/3 de la flora intestinal es común a la mayoría de la gente, el resto es específica de cada persona.

Existen vínculos entre una flora intestinal alterada y diferentes patologías como inflamación crónica, asma, celiaquía (intolerancia el gluten), enfermedades autoinmunes, problemas cardiovasculares e incluso sobrepeso y obesidad.

Y… ¿qué altera la flora intestinal?

  • El consumo de antibióticos.
  • EL uso de edulcorantes artificiales o consumo de productos que los contengan.
  • Malos hábitos de alimentación, dietas en las que se consumen muchos alimentos procesados, exceso de grasas, de proteínas y de azucares simples y pobres en alimentos de origen vegetal.
  • La falta de ejercicio físico.
  • El estrés.
  • La edad avanzada.

Las señales más importantes que nos indican una flora intestinal desequilibrada son las siguientes:

  • Dolor y/o hinchazón abdominal.
  • Estreñimiento o diarrea frecuentes.
  • Olores desagradables en las heces.
  • Eructos, gases, flatulencias.
  • Incremento de las infecciones.
  • Lengua blanca.
  • Intolerancias alimentarias.
  • Síndrome de colon irritable.

Probióticos y prebióticos ¿Qué son? Y ¿en qué se diferencian?

Según la Organización Mundial de Gastroenterología, los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud de quien los consume. Se trata de bacterias o levaduras que están presentes en alimentos, medicamentos o suplementos dietéticos. Los probióticos más comunes son las especies que pertenecen a los grupos de Bifidocaterium, Lactobacillus y Saccharomyces.

Los prebióticos, no son organismos vivos, son ingredientes de la dieta, que producen efectos beneficiosos para la salud ya que estimulan selectivamente el crecimiento y la actividad de determinados tipos de bacterias intestinales, potenciando sus efectos beneficiosos y disminuyendo la cantidad de microorganismos potencialmente patógenos. Se trata de un tipo de hidratos de carbono, los más estudiados son la inulina y los fructooligosacáridos (FOS), que aparecen de forma natural en algunos alimentos y que aunque nuestro aparato digestivo no es capaz de digerir, son fermentados y utilizados como “alimento” por ciertas bacterias intestinales beneficiosas.

¿Qué beneficios nos aportan?

  • Restablecen el correcto funcionamiento de nuestro aparato digestivo ya que nos ayudan a recuperar el equilibrio de la flora intestinal y dificultando el crecimiento de las bacterias patógenas.
  • Estimulan el sistema inmunitario, reforzando e incrementando nuestras defensas.
  • Mejoran trastornos digestivos como el estreñimiento, la diarrea, gases o halitosis (mal aliento).
  • Ayudan a prevenir alergias alimentarias.
  • Ayudan a prevenir y mejorar síntomas de enfermedades inflamatorias del intestino.
  • Facilitan la absorción de algunos nutrientes como el calcio y el magnesio y ayudan a una mejor digestión de los alimentos.
  • Favorecen la síntesis de ciertas vitaminas, como las del grupo B.
  • Recuden el riesgo de padecer cáncer de colon.

¿En qué alimentos podemos encontrarlos?

Los probióticos los podemos encontrar en ciertos alimentos como:

  • Yogurt, pero debe ser natural y sin edulcorantes ni azúcares añadidos.
  • Kéfir de leche fermentada.
  • Chucrut o repollo fermentado.
  • Encurtidos.
  • Miso.
  • Té kombucha.

Los prebióticos se encuentran de forma natural en algunos alimentos, especialmente los que son ricos en fibras, como las frutas, las verduras y los cereales de grano entero. Los principales son:

  • Ajo
  • Puerro.
  • Cebolla.
  • Alcachofas.
  • Espárragos.
  • Vegetales de hoja verde.
  • Plátano.
  • Semillas de lino.
  • Trigo.
  • Avena.

Incluye en tu dieta estos alimentos con probióticos y prebióticos para cuidar la microflora de tu intestino y si tienes alguna duda, consulta con tu dietista-nutricionista.