HUEVO Y COLESTEROL: ¿MITO O REALIDAD?

Actualmente, en nuestra sociedad, existe una gran cantidad de mitos relacionados con la nutrición y la alimentación. Un ejemplo es el huevo, que durante muchos años se ha relacionado su consumo con un aumento de los niveles de colesterol plasmático y riesgo cardiovascular. Sin embargo, son muchos los estudios científicos que desmienten y demuestran que esta afirmación no es cierta.

 

  • ¿DÓNDE SE ENCUENTRA EL COLESTEROL EN EL HUEVO?

Vamos a ver primeramente la composición nutricional del huevo. El huevo está formado por 3 estructuras de diferente composición: la cáscara (11%), la clara (57%) y la yema (31%). El interés nutricional de los huevos reside principalmente en su aportación de proteínas, que tienen un elevado valor biológico.

Estas proteínas las encontramos junto con el agua tanto en la clara como en la yema. Pero además, en la yema encontramos los lípidos (grasas saturadas, grasas poliinsaturadas y colesterol). Otros nutrientes destacables son las vitaminas A, D, E y B12, y minerales como el hierro, fósforo, sodio, zinc y selenio.

Es el colesterol contenido en la yema el que tanto miedo ha dado a la sociedad actual.

 

  • ¿QUÉ ES EL COLESTEROL?
El colesterol por sí mismo no es perjudicial. De hecho, es fundamental para nuestro organismo. Ejerce funciones fundamentales para mantener la fluidez de nuestras membranas celulares, para la síntesis de hormonas o para segregar bilis. Además, actúa como precursor de la síntesis de la vitamina D, entre otras funciones.
Sin embargo, cuando hay un exceso o un defecto de este lípido en nuestro organismo, pueden aparecer las patologías metabólicas relacionadas.

 

  • ¿QUÉ DICEN LOS ÚLTIMOS ESTUDIOS?

Varios estudios han demostrado que la cantidad de colesterol ingerida a través de la dieta no influye en los niveles de colesterol en sangre como se pensaba. Por ejemplo, los habitantes de Samburu consumen aproximadamente 0,5kg de carne y casi 4L de leche al día durante la mayor parte del año, lo que significa que consume aproximadamente más del doble de grasa animal que un estadunidense, y aun así sus niveles de colesterol son mucho menores, aproximadamente de 170mg/dl. Por otro lado, en las poblaciones africanas existe un alto consumo de grasa animal, y sus niveles de colesterol son relativamente bajos.

Otros estudios han observado que no existe relación entre el consumo de huevos y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Lo que se ha observado es que los niveles elevados de colesterol son derivados de un estilo de vida poco saludable, siendo esto realmente la causa principal.

Al contrario de lo que dicen los mitos, se ha visto que la ingesta de huevos puede aumentar significativamente los niveles de nutrientes cardioprotectores, como fosfolípidos, grasas insaturadas, algunas vitaminas y antioxidantes. Concretamente, la colina es un nutriente presente en el huevo esencial para el cerebro, y la luteína y la zeaxantina ayudan a reducir el riesgo de padecer degeneración macular relacionada con la edad. Además, en varios estudios se ha asociado el consumo de huevos con un menor riesgo de sufrir infarto de miocardio.

 

  • ENTONCES, ¿QUÉ HACE QUE AUMENTEN LOS NIVELES DE COLESTEROL EN SANGRE?

Como ya se ha ido adelantado, hoy en día, se sabe que es más importante el tipo y la cantidad de grasa consumida a lo largo del día. De hecho, los responsables de este aumento son las grasas saturadas y los ácidos grasos trans, que se encuentran mayoritariamente en carnes, embutidos, lácteos enteros, productos precocinados, bollería industrial…

Hay factores genéticos que también pueden influir en los niveles de colesterol de la persona. Sin embargo, en la mayoría de los casos se asocia al estilo de vida sedentario y a la alimentación inadecuada.

 

  • Y, ¿CUÁNTOS HUEVOS SE PUEDEN CONSUMIR?

Teniendo en cuenta los numerosos estudios publicados en los últimos 15 años, las personas sanas que lleven una dieta variada y un estilo de vida saludable pueden consumir hasta un huevo al día sin que suponga algún riesgo para su salud.

 

  • CONCLUSIÓN

– Olvídate del colesterol de los huevos, y consúmelos en su justa medida, sin desplazar otros alimentos saludables.

– Mantén unos hábitos saludables.

– Haz una alimentación basasda en el consumo de frutas, verduras y hortalizas.

– Incluye en la dieta grasas saludables, como frutos secos y aceite de oliva, y consumo mayor cantidad de pescado.

– Haz ejercicio físico regular.